¿Cómo se evalúa el aprendizaje en la educación con recursos tecnológicos?
La educación a distancia hace uso de la tecnología para evaluar a los alumnos. El autor Valenzuela hace un interesante análisis sobre los recursos que se utilizan especialmente en educación virtual y explica que los estudiantes son evaluados mediante siete formas:
- Exámenes presenciales: Son de alto costo especialmente cuando la institución educativa no cuenta con instalaciones y personal cerca del lugar donde viven los estudiantes. Se considera una forma confiable ya que se asegura de que el ejecutante de la prueba es realmente el alumno a evaluar. Se le ha criticado que es un poco inflexible al establecer fechas y horario estricto.
- Exámenes rápidos virtuales: Las plataformas elaboradas por empresas como Blackboard y Webct permiten a los docentes generar exámenes con múltiples opciones. Son de bajo costo pero se le ha criticado que las pruebas puedan ser ejecutas por personas que no sean precisamente los alumnos y que es difícil determinar la realidad acerca de situaciones en donde se aduce que “falló la conexión a la hora de que estaba realizando la pueba.”
- Asignación de trabajos: Se le han hecho las mismas críticas de los examenes virtuales. Consisten en tareas –individuales o grupales – con diversos tiempos para su elaboración y constituye una de las principales formas de trabajo en la educación a distancia que ha sido facilitada con el Internet. Son actividades muy importantes pues someten al alumno al uso de bibliotecas digitales, herramientas ofimáticas y a la exposición y uso de material multimedia.
- Foros asincrónicos: Los alumnos estudian un tema y son dispuestos en grupos en donde discuten un tema siguiendo preguntas orientadoras y generadoras durante un tiempo determinado y a la hora que ellos deseen y siguiendo reglas preestablecidas.. Las plataformas tecnológicas permiten varas opciones para que los docentes evalúen el desempeño pero la principal crítica –a parte de las mencionadas en los medios anteriores- es la titánica tarea que debe realizar el docente para leer miles de miles de aportes de los alumnos.
- Evaluación sincrónica: Se trata de usar en tiempo real medios como el chat o el Messenger. Es una tarea muy laboriosa considerando la gran cantidad de estudiantes que tiene asignados cada tutor. Si duda es una forma muy interactiva y estimulante para los estudiantes.
- Autoevaluación: En este proceso se hace justicia y se le otorga al alumno el poder de asignarse una calificación. La crítica que se hace es que muchos estudiantes recurren a dejar a un lado su conciencia y asignarse la mejor nota aunque no la merezcan.
- Coevaluación: Sucede lo mimos que el caso anterior pero en este caso se presentan nuevas situaciones problemáticas por se una evaluación grupal. Muchas de las calificaciones son justas pero algunos alumnos han quejado de obtener evaluaciones injustas basadas más en sentimientos de enemistad que en sus propias capacidades y desempeños reales.
Como comentario quisiera señalar que este tema constituye un interesante tema de estudio y de investigación. Por otra parte considero que se debería ser muy cuidadoso al utilizar la autoevaluación y coevaluación. Se trata de un asunto muy psicológico. He comprobado que estudiantes con una gran integridad optan por evaluar con la mejor nota a estudiantes que no lo merecen.
¿Cumplen este tipo de evaluaciones una función evaluadora o una función motivadora?. Debemos empezar a ser los docentes más honestos con nuestros argumentos. A veces decimos mentiras a los alumnos. La autoevlaución y coevaluación en muchos de los casos son una gran mentira pero la tomamos como una verdad sagrada.
Es cierto que si se dice a los alumnos que la autoevaluación o esa coevaluación tiene una función motivadora todos se van a poner nota 10 (E incluso puede haber quejas de la fiabilidad de poner estos instrumentos dentro de la evaluación). Si se les dice que tiene una función de evaluación sumativa también se pondrán 10 (pero claro aquí los alumnos no tienen ninguna queja).
Creo entonces que debemos crear otros términos o hablar en otros términos para convencer a los alumnos de calificarse concienzudamente y que nuestros argumentos no se vean cuestionados por los alumnos.
REFERENCIAS
Valenzuela González, Jaime Ricardo (2007). Evaluación del aprendizaje: prácticas y usos de los recursos tecnológicos. En Armando Lozano Rodríguez y José Vladimir Burgos Aguilar (Ed.), Tecnología Educativa en un modelo de educación a distancia centrado en la persona (pp. 377-415). México: Limusa.

